Violencia de género: también es cosa del trabajo

En hostelería pasamos muchas horas juntos: trabajo por turnos, estrés, cambios de ritmo y trato constante con clientes. Entre ese barullo es fácil detectar cuando algo no va bien con un compañero o una compañera, aunque a veces no sepamos cómo actuar. Por eso es importante recordar que la violencia de género no es un asunto “privado”. También aparece en el trabajo y puede afectarnos a todos.

La violencia de género no son solo golpes. Incluye insultos, humillaciones, control del móvil, impedir que la persona salga sola de casa o incluso presionarla para que deje el trabajo. En nuestro sector esto pasa más de lo que parece: parejas que llaman cada pocos minutos al restaurante, que aparecen en el local para vigilar, o trabajadoras que justifican moratones con “me he dado un golpe con la cámara”.

Señales que pueden alertarte

No se trata de juzgar a nadie, pero sí de estar atentos a cambios que nos hagan sospechar:

  • Falta de concentración o bajadas bruscas de rendimiento.
  • Nervios o ansiedad ante llamadas o visitas de la pareja.
  • Miedo a llegar tarde o a tomar decisiones simples.
  • Faltas al trabajo sin explicación clara.

Estas señales pueden relacionarse también con fatiga o estrés, como los documentos que ya conocemos en HOSTURJAÉN sobre riesgos psicosociales y salud laboral explican. Pero si se combinan con conductas de control o miedo, es importante no mirar hacia otro lado.

¿Qué puedo hacer como compañero o jefe?

  • Escuchar sin presionar. Si la persona quiere hablar, que sienta que no la vas a juzgar.
  • No minimizar. Frases como “seguro que no es para tanto” solo cierran puertas.
  • Ofrecer ayuda práctica. Un rato para hacer una llamada, acompañarla a recursos de apoyo o ajustar un turno.
  • Proteger su privacidad. La información no se comenta con nadie más del equipo.
  • Derivar a recursos profesionales. Teléfono 016 (no deja rastro en factura), Guardia Civil, Policía o servicios sociales.

El papel de la empresa

Los negocios de hostelería pueden ser un refugio o una trampa. Cuando el clima laboral es sano —como recuerdan las guías internas sobre relaciones en el trabajo y gestión de conflictos — las personas se sienten seguras para pedir ayuda. Una empresa que cuida el respeto y la comunicación ayuda a prevenir la violencia y a detectarla antes.

Este artículo está destinado a los trabajadores y empresarios del sector de la hostelería en Jaén, con el objetivo de promover la salud física y mental en el entorno laboral, dentro del programa de Formación, Información y Asesoramiento en Políticas Sociales de HOSTURJAÉN.